Durante el 2008 nuestro trabajo en Fundación Galápagos-Ecuador ha dado resultados exitosos a pesar de la situación económica global. Ya que nuestra misión se enfoca en generar sostenibilidad en las Islas Galápágos no podemos parar, y así tenemos que buscar las maneras más eficientes de continuar nuestra labor. En el 2008 llegamos a reciclar 3 millones de libras de basura, y si bien esto nos trae nuevos desafíos, también nos dimos tiempo para invitar a 48 estudiantes galapagueños a nuestras expediciones por las islas. Otro gran resultado es el haber podido solidificar nuestra relación de cooperación con el Gobierno Municipal de la Isla Santa Cruz, el cual a su vez ha adquirido solidez con su presencia en la comunidad local. Trabajamos también con los agricultores de la parte alta quienes nos proveen de excelentes productos, frescos y consistentes. Naturalmente, como parte de nuestra política, compartimos con nuestros clientes, huéspedes, amigos y colaboradores, todo el trabajo realizado.
Las exitosas historias de esta revista intentan ilustrar mejor todo lo que hacemos, muestran nuestro profundo compromiso, e invitan a que usted también pueda contribuir y ser parte de este éxito. Debemos recordar que el tema de impacto humano en Galápagos es una realidad, y que éste impacto es generado por residentes y visitantes. Si bien los números de visitantes a las islas aumentaron en las últimas dos décadas, así como el de la población, todos aprecian ese contacto íntimo con la naturaleza que Galápagos brinda. Estas islas son hogar para el único pingüino tropical del planeta, así como para el cormorán no volador, los albatros, pinzones de Darwin, tortugas gigantes, flamingos, y hasta los cactus opuntia. De cualquier ángulo que vemos a las islas, científico o general, coincidimos en una gran idea: Galápagos es único.
Desde un enfoque más filosófico, parece que la humanidad no calza con el entorno evolutivo y el desarrollo de la vida en las islas. Las islas son inhóspitas y su ambiente natural beneficia muy poco al ser humano. Sin embargo, el ser humano decide visitarlas y otros se asentaron aquí en el pasado. Eso nos lleva a otro análisis: el equilibrio en las islas. Cuánto se beneficia el ser humano de estas islas y cuánto se benefician las islas del ser humano? Encontrar el balance en este aislado mundo no es fácil. Los desafíos que los operadores de turismo enfrentamos ante la necesidad de proveer buen servicio, facilidades, etc, y al mismo tiempo conservar el recurso no son una tarea fácil. Justamente fue este dilema el que en 1998 nos hizo pensar en la necesidad de tener a una herramienta directa de parte del sector privado y que tome en su misión parte de las necesidades actuales. Así nació Fundación Galápagos-Ecuador.
Su misión inició, y así se mantiene, para contribuir al manejo de desechos sólidos en las islas, particularmente en la Isla Santa Cruz donde la mayoría de habitantes reside y donde la mayoría de visitantes llega. Si pensamos de una manera muy sensible hacia las realidades de las islas, es justamente la presencia del ser humano que requiere la mayor cantidad de acciones y alerta. Un ambiente bien manejado puede asegurar un mejor manejo de la situación actual, permitiendo que las futuras generaciones disfruten de las Islas Galápagos.
Nos movemos en el tiempo, y vemos que diez años más tarde hemos tenido éxito, al concentrar nuestros proyectos en cuatro áreas estratégicas de las islas: