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| Principe Carlos y su esposa Camila. Fotografía: El Comercio |
La iglesia Jesuita de La Compañía de Jesús es un icono del arte Latinoamericano; una joya de arquitectura barroca de la Escuela de Arte Quiteño, un estilo distintivo y original destacado por la exquisitez de detalles en las expresiones. La construcción de este magnífico templo comenzó en 1605 y se terminó en 1765, similar al templo de Il Jesú de Roma, con una total simetría. Aun aquellos a quienes no interesa el aspecto religioso pueden apreciar la belleza del arte y la arquitectura de esta grandiosa obra de arte barroco.
Su extraordinaria fachada es como un encaje tallado en piedra basáltica, y su interior brilla –completamente cubierto por lámina de oro de 23 quilates. Las columnas Salomónicas del altar mayor y los altares laterales, son similares a las de Bernini en el Vaticano, pero aquí, están decoradas con frutos y hojas locales, y cubiertas de oro. Maravillosas esculturas –entre ellas la de La Trinidad en la parte superior del Altar Mayor- y pinturas de la Escuela de Arte Quiteño de los siglos 16 y 17, hacen de esta iglesia una joya de Arte Colonial, fácilmente accesible a todos quienes visitan Quito, la capital del Ecuador, que posee el Centro Colonial más grande y mejor preservado de toda América del Sur.
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Las paredes y el techo abovedado tienen decoración morisca, con figuras geométricas, y las creencias indígenas están presentes en la entrada, en los símbolos del sol (el dios de la gente pre-hispánica). Su impresionante domo principal está decorado en celeste y azul, que da la apariencia de cielo, combinado con nubes y pinturas de seres celestiales como ángeles y querubines.
Carlos, el Príncipe de Gales, y su esposa Camilla, Duquesa de Cornwall, quienes estuvieron recientemente en el Ecuador y en otros países Latinoamericanos en un viaje para destacar aspectos ambientales, hicieron una parada en Quito y visitaron esta espectacular iglesia del siglo 17 antes de continuar viaje a las Islas Galápagos.